3 de agosto de 2012

Macarons



Esta es una larga historia de amor y odio entre los Macarons (con mayúscula, porque algo tan pequeño pero tan costoso hay que escribirlo con mayúscula...) y yo. Recuerdo que todo comenzó cuando ojeando diferentes blogs de cocina y repostería, aparecieron ante mí unos pastelillos redondos, de colores, unidos entre sí con diferentes rellenos también de diferentes tonos. Empecé a "investigar" y descubrí dos cosas: su nombre (que no sé pronunciar, confieso que lo leo tal cuál) y que costaba mucho hacerlos bien.

Poco a poco fui recogiendo más datos: sus ingredientes, sus diferentes rellenos, su origen y cientos de trucos de recetas que según sus autores eran infalibles. Así que, con la osadía que te da la ignorancia, pensando que no podía ser tan complicado, un día me "arremangué" y me puse manos a la obra. Recuerdo que los teñí de rojo con mis recién estrenados colorantes en gel de Americolor, traídos del otro lado del charco, así que, con semejante y tan exótica materia prima, nada podría salir mal. Hice la receta, me peleé con la manga pastelera y aunque ya en la bandeja se desparramaban un poco y la forma redondeada era puro espejismo (¿os he dicho ya qué la ignorancia es peligrosa?) los lancé al horno y como buena curiosa me senté, literalmente, en el suelo enfrente del horno para ver qué pasaba.

Pues pasó que ante mi asombro se les fue formando el famoso "pié" del que todo el mundo hablaba y, aunque redondos, redondos no eran, desde fuera del horno se parecían bastante a lo que se veía en los blogs. "¿Ves?"- pensaba yo-"Tampoco es tan, tan complicado" (¿os he hablado de la ignorancia?).

Contenta como aquel que sin esfuerzo consigue algo a la primera, saqué la bandeja del horno y metí la siguiente. Repetí la operación de sentarme en el suelo, mientras, siguiendo las reglas del juego, dejé mis flamantes Macarons con "pié" enfriar para que no hubiera problema a la hora de despegarlos del papel de horno. 

Y aquí se empezó a mascar la tragedia. Los Macarons de la segunda bandeja se cuartearon como la tierra seca, ni "pié", ni forma casi-redonda, ni nada de nada. Así que, los dejé abandonados por feos y me centré en mi primera bandeja, tan perfecta ella... 

Como ya estaban fríos, me lancé a "despegarlos sin problemas", sólo que ellos se empeñaban en aferrarse a la bandeja como si fueran de velcro. Pero aquí no acabaron los disgustos. La mitad de ellos dejaron su "pié" en la bandeja, la otra mitad los conseguí separar casi enteros. ¿Pero... no me habían salido bien?. 

Y llegó el momento de la verdad, agarré uno de los Macarons casi enteros y le pegué un mordisco. Ya lo he comentado antes, pero estos primeros Macarons tenían vocación de velcro. Nada más morderlo se me pegó al paladar, cuando conseguí despegarlo, intenté marticarlo pero estaba tan chicloso que casi se podían hacer globos con la masa. ¿Pero... no me habían salido bien? Chiclosos, cuarteados, pegados a la bandeja, huecos por dentro... Ahí empecé a creer de verdad que la cosa no era tan fácil.

Mi segundo y tercer intento con diferentes recetas también acabaron en fracasos, a ver si os suena: chiclosos, cuarteados, pegados a la bandeja, huecos por dentro... Hasta empecé a creer que en realidad eran así, que tenían que quedar huecos y chiclosos y que eran un dulce no apto para mi paladar, a fin de cuentas, yo nunca había probado un Macaron...

Pero llegó ELLA, ISABEL de ALITER DULCIA y LA RECETA, en la que sigue las pautas que SARA, de LAS RECETAS DE SARA, nos dá en su blog para hacer Macarons. No voy a repetir la receta porque Isabel y Sara lo explican genial, prefiero dejar los enlaces:


MACARONS PASO A PASO DE LAS RECETAS DE SARA

Es una receta un poco más larga que las tres primeras que utilicé, pero os aseguro que salen como los de las fotos. Merece la pena probarla, el éxito está asegurado, y los Macarons quedan riquísimos, con la superficie crujiente, el interior jugoso y con un aspecto muy bonito (aunque la superficie de los míos está un poco rugosa, tendré que practicar más).


Macarons

Elaboración:

Para hacer los Macarons seguir al pie de la letra la receta de los enlaces (Aliter Dulcia y Las recetas de Sara).

Elaboración del relleno:

Ingredientes:

150 gr. de Philadelphia con chocolate Milka
25 gr. de queso crema (tipo Philadelphia)

1. Bate los dos tipos de queso hasta que adquieran una consistencia cremosa.
2. Introduce la mezcla de quesos en una manga pastelera con boquilla y deja enfriar en el frigorífico durante 1 hora.
3. Cuando la crema se haya endurecido rellena los Macarons y únelos de dos en dos. Guárdalos en el frigo hasta el momento de consumirlos.

Notas:

El colorante hay que añadirlo como dice la receta al final, cuando la masa está formada. Yo he utilizado una gota de colorante en gel Americolor, Super Red.

El relleno es muy poco dulce, prevalece el sabor a queso. Personalmente me ha gustado mucho, contrasta con el dulzor de la masa de los Macarons, pero se puede añadir a la mezcla de quesos azúcar glass al gusto.


Al final me vine arriba con la receta y probé a hacer unos cuantos Macarons con forma de Mickey Mouse. Sólo llegó uno a la sesión de fotos, pero con esta receta todoterreno se pueden hacer un montón de formas, es cuestión de imaginar...

Gracias Isabel y Sara por compartir vuestros trucos, sin ellos seguiría pensando que los Macarons son chiclosos y con vocación de velcro. Un saludo. Cris G.

2 de agosto de 2012

Mini-magdalenas integrales de pueblo

Holaaaaa... ¿Hay alguien por ahí?

Se dice, se comenta, se rumorea que está todo el mundo de vacaciones. Se dice, se comenta, se rumorea que yo también estoy de relax. Bueno, que yo estoy de vacaciones no es un rumor, "doy fé"... y como ahora es cuando más tiempo libre tengo, voy a intentar darle un empujón al blog y publicar alguna cosilla más. Pero no prometo nada, que me conozco y la constancia a veces también se me va "de vacaciones".

El primer intento para ser constante son estas magdalenas, de nuevo en formato mini. Aunque en las primeras fotos se vean grandes, es pura ilusión óptica producida por mi elección del tamaño EXTRA-GRANDE de las fotos que publico. He de reconocer que me persigue una extraña obsesión por todo lo pequeño, pero creo que es un formato perfecto para regalar, ya que, todo lo mini queda muy simpático una vez empaquetado (aunque sean unas "humildes" magdalenas integrales de pueblo y no unos "todopoderosos" y tan de moda cupcakes) y como el fin último de estas magdalenas era ser regaladas, no pude resistir la tentación de hacerlas pequeñitas.

La receta de las susodichas es una adaptación de las Magdalenas de pueblo del blog "Las libretas de Calohe". Yo simplemente he sustituído parte de la harina de fuerza por harina integral y el azúcar por azúcar moreno.

Mini-magdalenas integrales de pueblo

Ingredientes:

2 huevos (tamaño M)
165 gr. de azúcar moreno
165 ml. de aceite de girasol
165 ml. de leche (puede ser desnatada)
125 gr. de harina de fuerza
125 gr. de harina integral
1 pareja de sobres de gaseosa
1/4 de cucharadita (tsp) de sal

Elaboración:

1. Bate los huevos con el azúcar moreno hasta que doblen su volumen.
2. Añade poco a poco el aceite y continúa batiendo.
3. Cuando el aceite esté incorporado a la masa, vierte poco a poco la leche mientras sigues batiendo.
4. Mezcla en un bol aparte los dos tipos de harina, los sobrecitos de gaseosa y la sal.
5. Incorpora la mezcla de harinas a la masa batida poco a poco (yo lo hago a cucharadas, hasta que no se incorpora la cucharada de harina a la masa no añado la siguiente).
6. Cuando la mezcla de harinas esté totalmente incorporada a la masa, guárdala en el frigorífico durante una hora.
7. Precalienta el horno a 250ºC.
8. Forra un molde de mini-magdalenas con cápsulas de papel. Saca la masa del frigorífico y remuévela a mano (no hace falta batirla de nuevo).
9. Rellena las cápsulas de papel con la masa casi hasta arriba.
10. Horneado: (después de hacer mil pruebas con mi horno, la forma de hornear que explico a continuación es la que a mí me funciona para que las magdalenas suban y tengan "copete", pero cada horno es un mundo, sólo funciona probar y probar...)
Yo horneo de la siguiente forma: introduzco las mini-magdalenas con el horno precalentado a 250ºC en la parte alta del horno, horneo a 250ºC durante 5 minutos. Pasado ese tiempo bajo la temperatura del horno a 225ºC y horneo 3 minutos más. Pasado ese tiempo vuelvo a bajar la temperatura a 200ºC y horneo otros 3 minutos. Compruebo pinchando con un palillo si las mini-magdalenas están hechas y nada más sacar del horno las dejo enfriar sobre una rejilla.


Notas:

Usar harina de fuerza para hacer magdalenas fué el gran descubrimiento de la receta. Hace que suban un montón. Si probáis la receta original (pinchar aquí) sin harina integral, suben algo más, quedan preciosas.

Yo en este caso no he añadido ningun tipo de extracto, ni ralladura de limón o de naranja, pero esta masa acepta casi de todo, pero, el sabor original de la mezcla de huevos, azúcar, harina, aceite y leche a mi me encanta, por eso en esta receta he prescindido de los aromas.

La leche puede ser entera, semi o desnatada (yo he usado ésta última).

Como impulsor de la masa yo uso los sobrecitos de gaseosa de la marca ARMISEN (por el norte no tenemos Mercadona). Vienen unidos por parejas y son, uno de color blanco y otro de color amarillo. Hay que usar la pareja. Estas gaseosas las compro por miles cuando encuentro algún Corte Inglés (es que el más cercano a mi casa está a 60 Km.).

La harina no la suelo tamizar, si quieres hacerlo, tamiza sólo la harina de fuerza antes de mezclarla con la harina integral. Si tamizas la harina integral se quedará en el tamíz toda la fibra que deberás integrar de nuevo a la mezcla de harinas...

La idea de dejar reposar la masa en la nevera está sacada de muchas recetas de magdalenas de diferentes blogs de repostería (tantos que ni me acuerdo, por eso no pongo los enlaces...). Cuando por falta de tiempo no he dejado reposar la masa, las magdalenas han subido menos.


Y en esta foto se puede ver el resultado final del regalo, con todas las mini-magdalenas listas para viajar a su destino. De momento esto es todo, si consigo ser fiel a mi misma, en breve me dejaré ver con otra recetilla... 

Un saludo y buen verano para las y los que estáis de vacaciones. Cris G.

20 de junio de 2012

Mini-tartas de queso con marmolado de chocolate y una frase...



Dicen que con la edad (y no es que sea mayor, es que cada vez tengo más experiencia de vida) los gustos van cambiando. Y debe ser cierto, porque hay un montón de cosas que de niña no comía y que ahora me encantan, tanto dulce como salado. Por ejemplo, cuando era pequeña mi madre se tenía que pelear para que me llevara una cucharada de alubias a la boca. En cambio ahora, uno de los mejores planes de cuadrilla en invierno, es hacer un poco de monte y terminar comiendo un buen potaje de alubias, o como decimos aquí, comiendo una buenas babarrunas (término castellanizado de "babarruna", que en euskera significa "alubia") con todos sus sacramentos: carne, costilla, morcilla, etc. Otra de las cosas que de pequeña no comía eran las tartas, de ningún tipo. Ni de chocolate, ni de crema, ni mucho menos de nata o de queso. Y aquí es donde quería yo llegar, a explicar que he pasado de una niñez en la que ignoraba que existieran las tartas de queso a una etapa más adulta y golosa, en la que me encantan, sobre todo si tienen chocolate. Como se puede ver por las diferentes publicaciones del blog, me apasiona el chocolate y esta mezcla con queso queda especialmente rica.

La receta está adaptada en cantidades del libro "Pasión por el chocolate" de la Editorial ELFOS. Anteriormente hice la receta original y queda una tarta muy alta y muy rica. El problema es que como en casa somos dos, estuvimos comiendo tarta de queso y chocolate durante toda una semana. Por eso esta vez he utilizado una cuarta parte de la cantidad de los ingredientes originales y, en vez de utilizar un molde de los desmontables, he usado bases de aluminio del tamaño de los muffins gigantes (6 cm. de diámetro). Ahora lo explico despacito.

Mini-tartas de queso con marmolado de chocolate

Ingredientes:

Para la base:

25 gr. de mantequilla
60 gr. de galletas tipo María
8 gr. de azúcar moreno

Para el relleno:

40 gr. de chocolate negro (40% de cacao)
1 cucharada (tbsp) de agua 
165 gr. de queso crema (tipo Philadelphia)
60 gr. de azúcar
1/4 de cucharadita (tsp) de extracto de vainilla
1 huevo pequeño (S)

Elaboración de la base de las mini-tartas:

1. Precalienta el horno a 180ºC.
2. Derrite la mantequilla en el microondas con el azúcar moreno. Remueve la mezcla para integrar un poco los dos ingredientes.
3. Tritura las galletas (con una picadora o metiéndolas en una bolsa de congelar, de las que tienen cierre hermético y golpeándolas con algo contundente: rodillo, mortero...) Añade las galletas trituradas a la mantequilla derretida y mezcla todo bien. Puede que te de la sensación de que la mezcla necesita más mantequilla para fijar bien la base, pero no le añadas más. Como la tarta se hace en el horno, el queso del relleno soltará la grasa suficiente para sellar bien la base de galleta.
4. Coloca dentro de cuatro bases desechables de aluminio (6 cm. de diámetro) las bases de papel para muffins gigantes (evidentemente estas bases también de 6 cm. de diámetro). Reparte la mezcla de galleta y mantequilla en las bases de papel y con una cucharilla presiónala sobre el molde.
5. Hornea las bases durante 15 minutos. Sácalas del horno y déjalas enfriar.
6. Mientras se enfrían y terminas de preparar el relleno de las mini tartas, baja el horno a 160ºC.

Elaboración del relleno de las mini-tartas:

1. Mientras se hornean las bases vamos haciendo el relleno. Derrite en el microondas el chocolate con la cucharada de agua y remueve para que se mezcle todo bien.
2. Bate el queso con el azúcar hasta que quede una mezcla cremosa (yo lo hago con una batidora de mano de las que tienen dos varillas).
3. En un recipiente aparte, bate el huevo con el extracto de vainilla y añádelos a la mezcla del queso poco a poco.
4. Sigue batiendo hasta que la mezcla de huevos y la de queso queden bien integradas.
5. Separa 50 ml. de la mezcla de queso y huevos y resérvala.
6. Reparte el resto de la mezcla de queso en los cuatro moldes que teníamos preparados con la base de galleta. Golpea suavemente los moldes sobre una superfice rígida para repartir la  masa de queso de forma uniforme en los moldes.
7. Mezcla los 50 ml. de masa de queso que tenías reservada con el chocolate derretido. Vierte con una cuchara esta preparación sobre las mini-tartas de queso. Hazlo de forma irregular. Luego, remueve las dos masas con la parte de atrás de una cucharilla para crear el efecto "marmolado".
8. Coloca las mini-tartas sobre una bandeja y hornea durante 40-45 minutos en la parte media del horno. Sabrás si están hechas cuando al mover los moldes el centro de la tarta apenas se mueva. En este tipo de tarta no sirve el truco de pinchar con un palito de brocheta, ya que, para que quede jugosa, hay que sacarlas del horno cuando el interior de la tarta todavía está húmedo.
9. Cuando las mini-tartas estén frías, mételas en el frigorífico durante una hora. Pasado este tiempo, desmóldalas y estarán listas para comer.

Notas:

Si en lugar de mini-tartas quieres hacer una tarta grande (molde redondo de 23 cm. de diámetro), multiplica las cantidades de esta receta por cuatro, menos el huevo, que en lugar de usar cuatro de tamaño pequeño tienes que usar dos grandes (tamaño L).

El tipo de galletas también puede variar. Esta receta queda muy rica con una base de galletas tipo "Digestive" o con chocolate tipo "Chips Ahoy!". El proceso para hacer la base de la tarta es el mismo en todos los casos.

El extracto de vainilla que he usado es el de la marca Wilton (extracto de vainilla de Madagascar).

Para repartir de forma uniforme la mezcla de queso en las bases de muffins, utilizo una cuchara de las de servir bolas de helados. De esta forma me aseguro que lleno cada molde con la misma cantidad de masa cada vez. La mezcla de queso y chocolate, al ser menor cantidad, la reparto con una cuchara.

Los moldes de aluminio los compro normalmente en tiendas de "Todo a Cien" o bazares chinos. Aquí os pongo una foto del molde desechable (que yo reutilizo) con el molde de papel de muffin. Como los moldes de aluminio que yo tengo son bajitos, tengo que poner también el de papel para que no rebose la masa al hornear. Si tus moldes son altos puedes prescindir del de papel.

Esta entrada va a ser un poco más larga de lo habitual debido a un bonito reto que me llega desde el blog "Sweet Donosti". Se trata de elegir una frase que te guste y luego mandar este reto a cinco blogs más. Mi frase en la siguiente:

"No hay nostalgia peor que añorar lo que nunca jamás sucedió" (Joaquín Sabina "Con la frente marchita")

Ahora lanzo el reto a los siguientes blogs: 

http://sanasanisima.blogspot.com.es/ 

http://lauraysustartas.blogspot.com.es/

http://laratitagolosa.blogspot.com.es/ 

http://elrincondenuestrascosas.blogspot.com.es/ 

http://confresaychocolate.blogspot.com.es/

P.D.: Como algunas cosas en esta vida, aceptar este tipo de retos no es obligatorio. Entiendo que alguna/o de vosotras/os no queráis participar en este tipo de cadenas. No pasa nada, yo os voy a "seguir siguiendo" igual, je, je. Y a los que se animen... ¡Gracias! Y a los que no... ¡Gracias igual, igual!.


Un saludo. Cris G.

13 de junio de 2012

Tabletas caseras de chocolate negro con naranja


Hace unas semanas empecé con la "tradicional" limpieza de frigorífico para preparar la llegada del verano. En casa nos suele pasar que vamos acumulando a lo largo del invierno diferentes ingredientes de larga conservación, que poco a poco van ocupando esos puntos muertos que existen en todas las neveras, o por lo menos en la nuestra. Somos expertos en guardar ciruelas pasas, higos secos, frutas confitadas... todos ellos restos navideños que quedan olvidados dentro de su envase y que como no molestan, pasan meses y meses ignorados en su rinconcito (al que digo yo que ya habrán cogido cariño...)

Pero llega el verano y con él nuestras frutas preferidas: sandía, melón, cerezas, melocotones... por lo que necesitamos sitio en el frigorífico para los nuevos inquilinos veraniegos. Fruto de esta limpieza nacieron los Bombones caseros de naranja pero con ellos no terminé la reserva de naranjas confitadas, por eso cuando los hice hace unas semanas, amenazé con volver con otra entrada con la misma pareja de ingredientes: chocolate negro+naranja y aquí está en forma de tabletas de chocolate. 

Hace tiempo que compré un pack de libro y moldes de chocolate que todavía no había estrenado, pero después de hacer estas tabletas y ver lo genial que quedan y lo fácil que es, seguro que repetiré. Paso a explicar cómo las he hecho, no tiene mucho misterio...

Tabletas caseras de chocolate negro con naranja confitada
(Libro: "Delicias de chocolate" de Trish Deseine)


Ingredientes por tableta (molde de 8x17 cm.):

200 gr. de chocolate negro
2 rodajas de naranja confitada

Elaboración:

1. Corta las rodajas de naranjas en trocitos pequeños.
2. Derrite 2/3 del chocolate de cualquiera de estas formas: al baño María, al microondas o con chocolatera eléctrica. Cuando se haya derretido, añade el chocolate restante y remueve bien hasta que todo el chocolate esté fundido.
3. Vierte sobre el molde el chocolate. Golpea el molde sobre la encimera cubierta con un trapo para hacer subir las burbujas que puedan quedar en el fondo del molde. Deja reposar un par de minutos.
4. Añade los trocitos de naranja sobre el chocolate y aplástalos un poco, para que queden adheridos al chocolate, pero sin hundirlos del todo, para que se vean y adornen la tableta.
5. Deja que el chocolate endurezca, a ser posible a temperatura ambiente. Si hace mucho calor y no queda más remedio se puede meter en el frigorífico.
6. Pasadas 24 horas, desmolda con cuidado para que la tableta no se parta. En mi caso, como el molde es rígido, hay que golpearlo con cuidado, cubriendo la encimera de la cocina con un trapo. Primero lo he golpeado boca arriba y luego muy despacito boca abajo, hasta que la tableta se ha desprendido del molde.



Notas:
 
Yo derrito el chocolate en chocolatera eléctrica. La mía tiene dos temperaturas. La enciendo al máximo (temperatura II) y echo en la chocolatera 2/3 partes del chocolate que quiero fundir. Cuando se ha derretido, añado el chocolate restante y remuevo bien hasta que se funde del todo. Cuando está todo bien fundido, bajo la temperatura de la chocolatera al uno, remuevo un poquito hasta que me aseguro de que se ha fundido bien y ya lo tengo listo para utilizarlo.

Si decides derretir el chocolate al baño María, ten mucho cuidado para que no caiga agua dentro del chocolate y retira del fuego en el momento de añadir el tercio de chocolate que has reservado al principio.

Si decides derretirlo al microondas, hazlo con tiempos muy cortos, para que el chocolate no se queme.

Lo de derretir el chocolate en dos partes, se hace para bajar la temperatura del chocolate y así luego brilla más cuando se endurece. Trabajar bien el chocolate es todo un arte. Lo que yo he explicado es la forma casera, simple y no profesional de hacer algo similar a lo que los entendidos llaman "atemperar el chocolate". Atemperar el chocolate es todo un arte, hay que controlar la temperatura, saber a que grados exactos trabajar cada tipo de chocolate, etc. Gracias al atemperado, el chocolate brilla cuando se enfría y no queda mate o con marcas. Si quieres leer más sobre el tema os dejo un enlace del blog "Chocolatisimo" donde Esther lo explica de forma sencilla: http://www.chocolatisimo.es/atemperado-de-chocolate/ 

Como la mayoría de las veces he utilizado chocolate "Valor" en gotas (40% de cacao), es un chocolate que me encanta de sabor y que me parece fácil de trabajar.


Este tipo de tabletas se pueden hacer con mil combinaciones, el único límite está en la imaginación o en los gustos de cada uno/a. Yo ya he preparado una tableta para regalar, la otra se rompió al desmoldar (¡ooooh, qué pena!) y se queda en casa. Sólo veo un problema, no puedo dejar de imaginar diferentes combinaciones de chocolate con "cosas", ¿será el principio de otra obsesión choco-dulce-adictiva?...

Un saludo. Cris G.

6 de junio de 2012

Traditional Swiss Carrot Cake del blog Aliter Dulcia (Mini-pastelitos de zanahoria y limón)




No me gusta nada hacer fotos. Pero nada, nada. Ni hacerlas, ni salir en ellas, ni posar y reconozco que me pongo muy nerviosa cuando en todo tipo de reuniones familiares o de amigos se pasean cerca de mí con una cámara en la mano... y después de leer esto alguién dirá: "¿No te gusta nada hacer fotos y has empezado un blog? ¿Un blog de postres? ¿Un blog dónde las fotos son parte importante de cada publicación?" Pues sí, ya sé que no es muy consecuente con mi poco gusto por la fotografía, pero, en este caso, el resultado final, receta+texto+foto, gana a mi pereza por todo lo que gira alrededor de la imagen. Juega a mi favor que en casa tenemos una de esas cámaras para torpes, que no sé si es buena o no y que tampoco sé usar, pero bajo mi inexperto punto de vista, creo que hace unas fotos bastante dignas. Tampoco sé editar fotos (confieso que utilizo el ajuste automático de la galería fotográfica de Windows Live), ni usar el todopoderoso Photoshop, por lo que si en algún momento un/a entendido/a en la materia se pasa por aquí, le pido disculpas por si las fotos no cumplen sus expectativas, a mí de momento me vale...

Como me da tanta pereza lo de la fotografía, he de reconocer que horneo muchísimo más de lo que publico. Por cada entrada que aparece en el blog, han pasado dos o tres postres más por mi horno. Y este es el caso de estos pastelitos. Es la segunda vez que los hago desde que los descubrí en el blog de Aliter Dulcia, la primera vez pasaron del horno al estómago de unos amigos directamente, sin pasar por "el estudio" de fotografía del balcón de casa.

La receta original la podéis encontrar pinchando aquí. Su nombre real es "Traditional Swiss Carrot Cake (Aargauer Rüeblitorte)" pero como soy incapáz de pronunciarlo yo los he llamado "Pastelitos de zanahoria y limón" en versión mini. La receta de Aliter Dulcia está hecha con la Thermomix. Yo la he adaptado a la batidora de cuchillas de hélice (también llamada de brazo o la que mi madre y mi abuela llaman "Turmix").

Mini-pastelitos de zanahoria y limón




Ingredientes:

150 gr. de zanahorias limpias y peladas
150 gr. de azúcar glass
150 gr. de harina de almendra
2 huevos (en mi caso tamaño "L")
1/2 cucharadita de aroma de limón (o 1 cucharada de zumo de limón)
40 gr. de harina
1 cucharadita de levadura química (tipo Royal)
1/4 de cucharadita de sal
5 gr. de pomelo deshidratado (opcional)

Para el glaseado:

150 gr. de azúcar glass
Zumo de limón

Elaboración:

1. Pica las zanahorias limpias y peladas con un picador (o directamente y poco a poco con la batidora de cuchillas de hélice).
2. Si has picado las zanahorias con el picador, termina de triturarlas con la batidora de cuchillas hasta obtener una pasta. Añade los 150 gr. de azúcar glass y continúa batiendo (siempre con las cuchillas).
3. Cuando el azúcar esté integrado, incorpora la harina de almendra y sigue batiendo.
4. Añade a la masa anterior los huevos y el aroma de limón. Bate hasta que los huevos se integren bien.
5. Si vas a añadir el pomelo deshidratado, házlo ahora. Pulverízalo con un molinillo de café y cuando esté reducido casi a polvo agrégalo a la masa y continúa batiendo.
6. En un recipiente aparte mezcla la harina, la levadura química y la sal.
7. Agrega la mezcla de la harina a la primera masa (a la formada por la zanahoria, almendras, huevos...). Sigue batiendo hasta obtener una masa densa y homogénea.
8. Precalienta el horno a 180 ºC.
9. Reparte la masa en un molde de mini-magdalenas forrado con mini-cápsulas de papel.
10. Hornea durante 15 minutos aproximadamente o hasta que pinchando uno de los mini-pastelitos con un palillo, éste salgo limpio de masa.
11. Mientras se hornean los pastelitos puedes preparar el glaseado de limón: Añade a los 150 gr. de azúcar glass el zumo de limón poco a poco. Bate hasta obtener un glaseado denso y blanco.
12. Al sacar del horno, bañar la parte de arriba de los pastelitos todavía calientes en el glaseado. Dejar enfriar sobre una rejilla.

 
Notas:

Las medidas de cucharas y cucharaditas son medidas americanas. En mi juego de cucharas aparece la inscripción "tsp" para la cucharadita y "tbsp" para la cuchara.

En esta ocasión he añadido a la masa pomelo deshidratado en polvo, le da un toque a la masa muy rico reforzando el sabor del limón.

La harina de almendra son almendras en polvo. Para mí es más cómodo comprarlas ya molidas, pero se pueden comprar en entero y moler con un molinillo de café.

Para hacer el glaseado, añade el zumo de limón al azúcar y no al revés. Yo exprimí un limón y empezé a echar el azúcar al zumo. El limón era tan grande y tenía tanto zumo que tuve que utilizar casi medio kilo de azúcar glass para obtener un glaseado denso. Ahora tengo medio kilo de glaseado de limón en la nevera. Para que no te pase lo mismo hazlo al revés y cuando veas que el glaseado tiene la consistencia deseada dejas de echar zumo de limón y listo.

Con esta cantidad de masa da para 36 mini-pastelitos (tamaño molde mini.magdalenas).

Si quieres que los pastelitos queden con un poco de copete (o montañita como los de las fotos) llena las cápsulas hasta arriba. Si quieres que queden planitos llena los moldes 2/3 partes.

Para esta receta no hace falta utilizar las varillas, se puede mezclar y batir la masa con las cuchillas que se usan para el puré. 


Aprovecho esta entrada para dar las gracias a Dulcemiel Cake por el premio que le ha dado a este blog. Sé que ahora me toca seguir la cadena, pero todavía no le he dedicado el tiempo necesario a seleccionar los blogs, editar los enlaces, etc. por lo que, sintiéndolo mucho, lo dejaré para otra entrada. De momento me quedo con mi horno, con mi pereza para hacer fotos y con todos vuestros blog que me sirven de inspiración. Gracias desde aquí a Isabel de Aliter Dulcia por la receta, os prometo que estos Traditional Swiss Carrot Cake están jugosísimos y riquisísimos. 

Un saludo. Cris G.

25 de mayo de 2012

Bombones caseros de naranja



Una de las combinaciones dulces que más me gustan es la del chocolate negro (de esos de 70% de cacao) y la naranja confitada. Es algo genético. Mi madre también es una apasionada de las naranjas recubiertas con chocolate en todas sus variantes: en rodajas, en cubitos, sólo la piel en tiras... Hace unos días, Carme de "Dulces Bocados", publicó la receta de Bocados de chocolate blanco y, nada más verla, me imaginé estos bombones que están formados por: cobertura de chocolate negro (70% de cacao), base de naranja confitada picada muy finita y ganaché de chocolate negro (40% de cacao). La receta es muy fácil, lo único necesario es planificarse bien para respetar los tiempos de enfriamiento que necesita el chocolate.
Sobre las naranjas confitadas, es posible hacerlas en casa, pero la receta la pondré en otra entrada para no alargar mucho ésta. Como se mantienen muy bien guardadas en un envase hermético en el frigorífico, yo he aprovechado las que hice en navidades y que todavía tengo en la nevera. Si no queréis hacerlas, se pueden comprar en pastelerías (naranja o cualquier tipo de fruta "escarchada").

Bombones caseros de naranja


Ingredientes (12 bombones pequeños):

Para la base y cobertura:

80 gr. de chocolate negro (en mi caso de 70% de cacao)

Para el relleno:

2 rodajas de naranja confitada
50 gr. de chocolate negro (en mi caso de 40% de cacao)
30 ml. de nata

Elaboración:

1. Empezaremos haciendo el relleno de ganaché (una especie de crema de chocolate) que lleva el bombón: trocea los 50 gr. de chocolate negro que vayas a usar para el relleno (en mi caso el de 40% de cacao). Pon a calentar la nata. Como es muy poca cantidad lo puedes hacer en el microondas. Cuando la nata hierva, viértela sobre el chocolate troceado y revuelve hasta que el chocolate se deshaga por completo. Cuando esté todo bien mezclado, deja reposar la crema en el frigorífico al menos 45 minutos.
2. A continuación haremos la base del bombón: funde aproximadamente 50 gr. de chocolate negro (del que tiene más cacao) y con un pincel "pinta" por dentro doce cápsulas de papel de las que se usan para hacer mini magdalenas o cupcakes. Repite la operación de "pintar" tres veces (para que la base tenga un poco de grosor). Entre cada capa de "pintura de chocolate" mete las cápsulas en el frigorífico para que el chocolate se solidifique.
3. Mientras las bases y la ganaché están en el frigo, pica la naranja muy finita. Mejor si lo haces con una picadora. 
4. Cuando las bases estén sólidas, rellénalas con la naranja picada y vuelve a guardarlas en el frigorífico.
5. Seguimos con la ganaché: saca del frigo la crema de chocolate y nata y bátela. Comienza con una cuchara (estará bastante durilla) y continúa con una batidora de varillas, hasta que la crema tenga aspecto de nata montada. Cuando la ganaché esté manejable, es decir, cuando su temperatura y textura permita trabajar con ella, métela en una manga pastelera con boquilla redonda y lisa.
6. Saca los futuros bombones del frigorífico y, con la ayuda de la manga pastelera, cubre la naranja confitada con la ganaché dándole forma de espiral, como si estuvieras decorando un mini cupcake. Cuando termines, vuelve a guardarlos en el frigo durante 15 minutos.
7. Cobertura final: derrite el resto de chocolate negro de 70% de cacao (aproximadamente 30 gr.) Saca los bombones del frigo, agárralos por la cápsula de papel y sumerge la parte de la ganaché en el chocolate fundido para completar el baño del bombón. En este momento los puedes espolvorear con cacao puro para adornar. Vuelve a guardar los bombones en el frigorífico.
8. Cuando la cobertura de chocolate se haya solidificado, quítales la cápsula de papel (sin manosearlos mucho para que no se derritan) y ¡listos para comer!


Notas:

Yo he optado por quitarles la cápsula de papel, pero se pueden presentar con ella y que cada uno se la quite al bombón que vaya a comer.

Tanto la cobertura como la ganaché se pueden hacer con el mismo tipo de chocolate.

Ahora que se acerca el calor, es mejor guardarlos en un sitio fresco (si no queda más remedio en el frigorífico, aunque no sea lo más recomendable para el chocolate).


Ya lo he comentado antes, parece un poco lío, pero sólo se necesita tiempo para dejar que se vayan solidificando las diferentes partes del bombón, realmente son muy, muy fáciles de hacer y ¡están riquísimos!
El tamaño que he elegido para estos bombones es muy pequeñito. El que podéis ver en la foto está sobre una cucharilla para que os hagáis una idea del tamaño. Creo que para un dulce que lleva tanto porcentaje de cacao es el tamaño perfecto, pero se pueden hacer más grandes.
También se pueden rellenar de diferentes frutas y con diferentes chocolates. Esto es sólo el principio, ya estoy pensando otras combinaciones: chocolate blanco y fresas, chocolate con leche y cereales, así que... ¡Volveré!

Un saludo. Cris G.

16 de mayo de 2012

Galletas de Nutella del blog "El Rincón de Bea"




Hoy traigo una receta que esta misma semana ha publicado Bea en su archiconocido blog "El Rincón de Bea". Como ya expliqué en la primera entrada, "El Rincón de Bea" fué el blog que provocó en mí el enganche definitivo al mundo de la repostería. Fué la búsqueda en internet de la receta para hacer un bizcocho casero, la que me llevó a conocer el mundo de los blogs y, saltando de blog en blog me encontré con Bea y sus maravillas. Entonces empecé a recopilar recetas, materiales, ingredientes y, paralela a mi obsesión por los blogs, creció mi obsesión por todo tipo de moldes y cortadores de galletas. Quiso la casualidad, que en uno de mis paseos por la tienda "Casa" cayera hace unos días en mi cesta un par de moldes de silicona para hacer cucharillas de chocolate, pero como el molde aguanta hasta 200ºC de calor, yo lo compré con la idea de probarlos con masa de galletas. Así que, fruto de la unión de las Galletas de Nutella de "El Rincón de Bea" y del molde de cucharillas, nacen las:

Cucharillas de Nutella

Ingredientes:

1 huevo "L"
200 gr. de azúcar (yo usé azúcar moreno)
140 gr. de harina de trigo
250 gr. de Nutella

Elaboración:

1. Precalienta el horno a 175ºC.
2. Bate el huevo con el azúcar hasta que doblen su volumen inicial.
3. Añade la harina de una vez y mezcla hasta que quede una pasta.
4. Mezcla con la pasta anterior la Nutella hasta que quede bien repartida e integrada con todos los ingredientes.
5. Coge trocitos de masa y rellena poco a poco los moldes con forma de cucharilla. No los llenes del todo, la masa debe ocupar la mitad de la altura de cada hueco del molde.
6. Hornea las cucharillas durante 7 minutos.
7. Deja enfriar las cucharillas dentro del molde durante 5 minutos, desmolda con cuidado y deja que terminen de enfriarse sobre una rejilla. 
 
 



Notas:

Como hay que dejar enfriar las cucharillas dentro del molde, he horneado atlernando cucharillas con galletas redondas. Para hacerlas redondas hay que formar bolitas de masa y aplastarlas con un vaso sobre una bandeja de horno, forrada con papel de hornear. Como la masa se expande al hornear, hay que colocar las bolitas separadas y hornear durante 8 minutos (en mi horno).

Estas galletas están muy ricas y muy, muy dulces. Si no te gustan las galletas tan dulces prueba la receta con menos azúcar.

Sobre cantidades: en total me han salido 24 cucharillas y 20 galletas redonditas.


De las galletas con forma redonda no tengo fotos, no se ha salvado ninguna. Así que nada más, hasta la siguiente entrada, yo me quedo con mi café y mi cucharilla especial. Muchas gracias Bea por tus consejos, tu blog, tus recetas y tu paciencia. Eres una gran fuente de inspiración. Un saludo. Cris.


11 de mayo de 2012

Galletas Tronco de Árbol del blog "El Zurrón de los Postres"



Hoy ya adelanto que no traigo una receta como tal. Me explico. Hace ya muchos, pero que muchos meses, en una de mis incursiones nocturnas por internet, descubrí un blog llamado "El Zurrón de los Postres". Como me apasiona la madera, el enganche con estas galletas de Irmina fue inmediato y me enamoré de sus Galletas de Tronco de Árbol. En cuanto las ví supe que en algún momento las haría, pero me parecían tan bonitas que también supe que no sería para comerlas. En este momento alguien puede pensar, ¿cómo? ¿hacer galletas para NO comer?. Sí, sí, para no comer, así que sigo con la explicación... En la cocina tenemos un hueco con baldas (lo que se llama un mueble esquinero o algo así) y en esas baldas no hay mucho espacio para guardar grandes cosas, así que, es el típico sitio donde aprovechamos para dejar botes de especias bonitos y cajas con galletas, para, ademas de decorar, aprovechar el espacio. Y de ahí surge la idea de hacer galletas como elemento de decoración, de la necesidad de colocar algo bonito en la balda de una cocina. Así que, hice las galletas, las metí en un gran tarro hermético de cristal y ahora "viven" ahí, en un rinconcito de nuestra cocina.


La receta no la escribo porque Irmina en su blog la explica a la perfección, con un paso a paso fantástico que no deja dudas a la hora de su elaboración. Pinchad en este link para ir a la receta: "Galletas de Tronco de Árbol". Os animo desde aquí a que las probéis. Sólo se necesita un poco de tiempo y el resultado es estupendo. Además, alguna galleta se rompió y no me quedó más remedio que comérmela (que decisión tan dura...) y he de confesar que son muy ricas.


Pues nada más por hoy. Sólo me queda agradecer desde aquí a Irmina y a todas y todos los que sois fuente de inspiración (poco a poco os iré nombrando por aquí) para las y los que, como yo, estamos empezando en este mundillo adictivo. Un saludo. Cris.

26 de abril de 2012

Mini-muffins de chocolate y naranja



Me encanta el chocolate. Negro, con leche, blanco, con menta, con naranja... y voy a parar aquí, porque a este ritmo puedo llenar la entrada con todas las cosas de chocolate que me gustan y no dejar espacio para la receta. Así que aprovechando que quería hacer un regalo chocolateado a unas muy buenas amigas y amigos, probé hace un par de días esta receta de muffins de chocolate y naranja del libro "1 masa, 100 muffins". Sobre la receta original he hecho un par de cambios: he añadido más chocolate (¿os he dicho qué me gusta el chocolate?) y he usado esencia de naranja en lugar de ralladura de naranja. Este último cambio es por pura comodidad (segunda confesión de hoy, me gusta el chocolate y soy comodona), así que tranquilamente se puede utilizar en lugar de la esencia, la ralladura de las dos naranjas que se utilizan en la receta. 

Mini-muffins de chocolate y naranja


Ingredientes:

2 naranjas
1/2  cucharadita de extracto de naranja
125 ml de leche (aproximadamente)
225 gr de harina (de trigo)
55 gr de cacao en polvo sin azúcar
1 cucharadita de levadura química (tipo Royal)
1/8 de cucharadita de sal (una pizca)
115 gr de azúcar moreno
200 gr de pepitas de chocolate negro (40% de cacao)
2 huevos "M"
6 cucharadas de aceite de girasol

Elaboración:

1. Precalienta el horno a 200 ºC.
2. Exprime el zumo de las dos naranjas y añade leche al zumo hasta completar 250 ml de líquido.
3. Agrega a la mezcla anterior el extracto de naranja, los huevos ligeramente batidos y el aceite. Bate todo bien y resérvalo.
4. Tamiza en un cuenco grande la harina, el cacao en polvo sin azúcar, la levadura y la sal. Cuando hayas tamizado todo añade el azúcar moreno y las pepitas de chocolate.
5. Haz un agujero en el centro de los ingredientes secos y vierte en él los ingredientes líquidos. Mézclalo todo hasta que los ingredientes queden ligados pero SIN BATIR.
6. Reparte la masa en los moldes para mini-muffins. El molde ha de estar previamente engrasado o forrado con moldes de papel.
7. Hornéalos entre 8 y 10 minutos (depende del horno). Luego déjalos reposar 5 minutos en el molde y pásalos a una rejilla para que se enfríen.

Notas:

Las medidas de las cucharas y cucharillas son medidas americanas. En mi juego de cucharas aparecen inscritas las letras "tps" para cucharilla y "tbsp" para la cuchara.

La cantidad de extracto de naranja varía de un extracto a otro. El que yo uso no es muy concentrado.

En la receta original indican que con esta cantidad de masa salen 12 muffins. Como yo los he hecho minis me han salido 60.

Para llenar los moldes siempre utilizo una cuchara para hacer bolas de helado, de esas que aprietas y sale la bola. Me resulta más cómodo que la manga pastelera y más limpio que una cuchara normal.

Ahora os enseño los paquetitos que preparé con los mini-muffins. Son unos "Kits de emergencia para situaciones de estrés" con un par de chocolatinas, tres mini-muffins y una bolsita de tila, todo empaquetado para poner un toque de humor a una situación un poco estresante pero de fácil solución.


Y aquí todas las cositas empaquetadas:

Pues esto es todo por el momento, os aseguro que los muffins están riquísimos y seguro que vuelvo a repetir la receta en formato XL. Un saludo. Cris.